¿Te has preguntado cómo sería sentarse en una sesión plenaria donde Satanás y las fuerzas enemigas sostienen una discusión de como vencer a los cristianos? Un autor se sintió inspirado a escribir lo siguiente, y no está probablemente demasiado lejos de la realidad. Prestemos atención a lo que escribió:

Un día Satanás convocó a una reunión mundial para discutir como impedir que los cristianos tengan un profundo y poderoso caminar con Cristo. La enorme multitud cayó y él dio un paso hacia al frente para hablar.
“No podemos impedir que los cristianos vayan a la iglesia”, comenzó. “No podemos evitar que lean sus Biblias y conozcan la verdad. No podemos evitarlos de valores conservadores, pero podemos hacer algo”. Él hizo una pausa y todo el mundo lo escuchó. “Podemos evitar que formen una íntima y duradera experiencia con Cristo. Si ellos establecen esa conexión con él, nuestro poder sobre ellos se perderá. Así que les permitiremos ir a la iglesia, les dejaremos que lleven su estilo de vida conservador, pero robaremos su tiempo, así no podrán tener una profunda experiencia con Jesús”.
“¿Cómo haremos eso?”, vociferó a sus ángeles.
“¡Simple!”, respondió. “Manténganlos ocupados, ocupados, ocupados en las cosas no esenciales de la vida e inventen un sinnúmero de esquemas que ocupen su tiempo y atención. Tiéntenlos a gastar y a gastar, a continuación a pedir prestado y prestado. Aléjenlos de sus hijos. Convénzanlos a trabajar hasta que ellos estén tan exhaustos que no tengan tiempo para sus familias. A medida que su vida en el hogar se desmorona, trabajarán más fuerte”. Entonces Satanás hizo una pausa.
“Pero esto es lo más importante. Sobre estimulen sus mentes para que no puedan escuchar la suave voz de Dios por más tiempo. Tiéntenlos a mantenerse en la televisión, radio, reproduciendo música todo el tiempo. Bombardeen sus mentes con noticias las 24 horas del día. Ese ruido sin parar estorbará sus mentes y quebrará su relación con Cristo”.
“Llenen sus casas con revistas y periódicos. Inunden sus buzones con correos no deseados, sorteos, catálogos de venta por correo, todo tipo de propaganda y promociones, productos gratis, servicios, y falsas esperanzas. Manténganlos distraídos con correos electrónicos continuos, mensajes de texto, alertas de redes sociales y llamadas telefónicas desde el momento en que se despiertan hasta que caigan agotados por sus camas en la noche”.
“Incluso en sus momentos de recreación, que se excedan. No los dejen salir a disfrutar de los placeres simples de la naturaleza. En cambio, envíenlos a los parques de atracciones, eventos deportivos, conciertos y películas. Cuando se involucren en reuniones espirituales, envuélvanlos en chismes y charlatanería para que salgan con sus conciencias perturbadas y emociones no resueltas. No permitan que se motiven o edifiquen el uno al otro. ¡Mantengan a los motivadores talentosos ocupados y cansados!”
“Por último pero no menos importante”, dijo Satanás, haciendo una pausa para causar efecto, “eviten que oren los unos por los otros. Si deben hacerlo, déjenlos que se involucren en el ministerio de Dios pero llenen sus vidas con muchas buenas causas que no tengan tiempo para pedir el poder de Cristo. En poco tiempo trabajarán con sus propias fuerzas, sacrificarán su salud y la unidad familiar por el bien de la causa. ¡Y vamos a salir victoriosos!”
Hubo un silencio en la convención al final. Y los ángeles malos salieron ansiosos a realizar sus asignaciones tratando que los cristianos de todo el mundo estén muy ocupados y precipitados de aquí para allá.
¿Han tenido éxito?
Este devocional fue tomado del capítulo “Overcoming the Distraction Dilemma”, del libro Daring to Ask for More, p. 100-102 (Published by Pacific Press 2014).